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Archive for 28 enero 2013


Equipo de CCINFO

Por lo general cuando buscamos empleo nos damos cuenta que en los avisos, además de solicitar competencias y experiencia se pide que los candidatos se encuadren en edades que van de los 25 hasta los 35 años. De tal manera, que el mercado laboral para personas mayores de 45 años cada vez se estrecha más y encontramos muy pocas ofertas. De tal manera que ante esta escasez, el candidato no puede ejercer su derecho a seleccionar, sino que simplemente puede ejercer su derecho a postularse o no al puesto ofertado.

No obstante, si se trata de puestos jerárquicos hay una buena oportunidad ya que se exige un nivel de experiencia y de conocimientos que no puede alcanzarse en las edades anteriormente especificadas. Por eso, es fundamental que las personas que han pasado los 40 años adquieran nuevas competencias de manera permanente y continúen estudiando.

Cuando se tiene más de 45 años hay que tener en cuenta varios factores para acceder al mercado laboral o para poder cambiar de empleo, pero sobre todo es necesario mantener una actitud positiva, ya que si bien hay menor caudal de ofertas, eso no significa que no se pueda competir con gente más joven, mucho más en el área de las Ciencias de la Información ya que el problema de la edad se relaciona mucho más con trabajos que pueden ser muy demandantes desde el punto de vista físico, que es el único espacio en el que la competencia con alguien joven sería muy desigual.

Los factores que todo candidato de esta edad debe tener en cuenta son:

Experiencia: los años de trabajo en diferentes posiciones dotan al candidato de un bagaje impresionante de conocimientos que un candidato más joven difícilmente pueda demostrar. En este caso, en el CV debe destacar esa riqueza laboral del candidato como distintivo frente a otros postulantes. Sabe mucho, ha resuelto muchas situaciones problemáticas y tiene la experiencia y los conocimientos necesarios para volver a tomar buenas decisiones.

Renovación: por lo general siempre se dice que una persona grande no es capaz de reciclarse y de admitir que hay muchas cosas nuevas que hoy se pueden hacer en el trabajo, es decir, el trabajo se realiza de una manera diferente que hace 20 atrás. Por eso es indispensable, para competir con personas más jóvenes dominar las nuevas tecnologías.

Red de contactos: cuando uno necesita trabajo o necesita cambiar de trabajo no tiene que avergonzarse de necesitar ayuda. Hasta los jóvenes necesitan una mano; por eso es tan importante contar con una red de contactos. Sus contactos lo conocen, saben cómo trabaja, cuáles son sus conocimientos, son la mejor oportunidad para acceder a un empleo. Las redes sociales hoy se han convertido en una herramienta poderosa para conseguir un nuevo empleo.

Actitud: a pesar de las presiones económicas y sociales o las dificultades familiares, nunca hay que perder las esperanzas. La actitud positiva y luchadora suele ser muy valorada por el reclutador.

Comportamiento asertivo: hay que mostrarse comunicativo, comprensivo y maduro. La experiencia laboral refuerza cualidades como la madurez, la responsabilidad y el control de las emociones.

A pesar de que nos hemos hecho mayores aún tenemos mucho que brindar en el mercado laboral, incluso, estamos en condiciones de ser más útiles que cuando fuimos jóvenes, ya que hay un montón de cosas que hemos aprendido en nuestra trayectoria laboral que son de utilidad para el empleador.

Fuente: Consultora de Ciencias de la Información

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La gente que consigue todo lo que se propone tiene hábitos de trabajo muy arraigados y concretos.

Veamos qué es lo que los caracteriza y qué puede usted incorporar a su vida para convertirse en un triunfador.

No piensan en soluciones alternativas: toman una decisión y la llevan a cabo. No piensan en alguna alternativa ya que eso los distrae de su plan original y es así como ese plan termina fracasando. El concentrarse en su objetivo les permite finalmente alcanzarlo.

Se centran en su trabajo: su trabajo es parte de su esencia, por lo tanto, terminan transformándose en excelentes profesionales, muy perfeccionistas. Por eso, para lograrlo, suelen trabajar mucho más que los demás. Si miramos en nuestro entorno, todas las personas que se destacan lo logran porque consagran muchas horas en perfeccionarse para ser los mejores. Para ser exitosos hay que trabajar mucho.

Se contentan con trabajar más horas: suelen olvidarse de su cansancio y realmente disfrutan de su trabajo. Para ellos el trabajo es como su hobby y se sienten realizados por lo que hacen. Por eso son personas que progresan y se destacan del resto.

No son una oveja más del rebaño: si se limitara a serlo, sólo sería alguien más, no lograría destacarse. La gente que triunfa mira su entorno y se posiciona de manera inteligente en espacios dónde no existe o es escasa la competencia.

Miran su objetivo final: el éxito, por lo general, depende de nuestras propias expectativas. Debemos establecer metas ambiciosas pero que se puedan realizar. Si el objetivo no es mediocre y realmente quiere trabajar y se centra en cumplir cada uno de los pasos las cosas cada vez evolucionaran mucho mejor.

No se quedan de brazos cruzados: sin embargo, una persona exitosa no se conformará solo con alcanzar los objetivos, de manera que cuando alcanza un logro se lanza a conquistar una nueva meta. Estas personas aprenden continuamente y aprovechan todas las oportunidades para desarrollarse profesionalmente.

Saben venderse: saben constituirse en una marca personal. La única manera para ser exitoso es posicionarse en el mercado laboral. La gente triunfadora sabe “venderse” para obtener buenos contratos y beneficios adicionales. Todo profesional que no domina el “arte de la venta” no logrará destacarse en un mercado que cada día es más y más competitivo.

No tienen miedo al fracaso: estas personas reconocen sus errores y ven en que se han equivocado. Carecen de complejos y están más allá del qué dirán. Tienen una sana autoestima y saben que si bien han fracasado se pueden recuperar con facilidad, rectificar sus errores y triunfar. Como buenos triunfadores dejan sus prejuicios atrás y se centran en avanzar. Cuando fallan, mejoran su estrategia y siguen adelante.

Hoy cada uno de nosotros podemos cambiar nuestro destino, podemos elegir formar parte del rebaño y vegetar. Hacer lo que se nos indica y no ambicionar cambios de ningún tipo, a no ser que nuestro jefe no los imponga. O si queremos destacar profesionalmente debemos fijarnos metas y alcanzarlas.

Fuente: Consultora de Ciencias de la Información

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Big data es un término relacionado a un conjunto de datos que superan la capacidad del software habitual para capturarlos, gestionarlos y procesarlos en un tiempo medianamente razonable. Por eso, es necesario contar con un habilitador tecnológico que nos permita aprovechar la riqueza y potencial del big data. Quizá, los bibliotecarios nos podríamos encargar de ello.

Según Wikipedia, Big Data se refiere a conjuntos de datos que crecen tan rápidamente que no pueden ser manipulados por las herramientas de gestión de bases de datos tradicionales. Sin embargo, el tamaño no es el único problema al que nos enfrentamos si buscamos una solución: además de almacenarlo, es necesario capturar, consultar, gestionar y analizar toda esta información.

Se considera que la próxima brecha digital tendrá lugar en el ámbito del análisis masivo de datos. ¿Cómo podremos manejar una gran cantidad de datos? Los científicos se encuentran con problemas generados por el almacenamiento y procesamiento de big data en la investigación.

Las tendencias informáticas del 2013 giraran en torno a la seguridad informática, el almacenamiento y recuperación de datos en las empresas, el big data y la nube.

No solo las empresas manejan una gran cantidad de datos, en las bibliotecas cada vez más encontramos un gran almacenamiento de datos. Además, volcamos parte de ellos o generamos nuevos en las redes sociales como Facebook, Twitter, Linkedin y otros.

Hoy en día las organizaciones experimentan un rápido aumento en los volúmenes de información que manejan y comienzan a gestionar data no tradicional como la proveniente de redes sociales o multimedios. Esto provoca que la información se reparta por toda la estructura y en lugares físicos distantes. Además, por lo general, los datos provienen de diversas fuentes, muchas de ellas desestructuradas.

Un buen habilitador tecnológico se encargan de:
Integrar grandes volúmenes de data transaccional y de interacción
Dispones de datos válidos y confiables
Proveer capacidades de autoservicio a usuarios
Administrar los datos maestros

Pero, el concepto de big data trasciende lo que estamos acostumbrados a entender por grandes volúmenes de información. Cuando hacemos una búsqueda, enviemos un correo electrónico, usemos un teléfono móvil, una tarjeta de débito o de crédito, al actualizar nuestros datos en la red social, activemos el GPS, así como todas las rutinas de la vida actual, en cada uno de estos actos dejamos detrás nuestro una gran cantidad de datos, huellas digitales, y registros que brindan información valiosa.

Toda esta información adecuadamente gestionada y analizada, permite obtener ventajas competitivas gracias a la capacidad de procesar uno de los principales activos con que cuentan las organizaciones, instituciones, bibliotecas y particulares: la información que cada uno de ellas genera.

Sin embargo, los datos por sí mismos son incapaces de producir un beneficio. Sólo aquellos que sepan podrán explotarlos.

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Podemos considerar a Franz Kafka como un visionario. Antes de que existieran las redes sociales él trataba temas que aún hoy tienen mucha actualidad.

En su novela “El castillo” trata el tema de un agrimensor que llega a un pueblo contratado por el conde Westwest que es el dueño y señor del condado. A lo largo de toda la novela el autor muestra como este agrimensor trata infructuosamente de acceder al conde y al castillo en el que debía realizar su tarea profesional. Es muy parecido a la actualidad, siempre tratamos de acceder a la persona que dirige el lugar pero resulta muy problemático, generalmente solo podemos llegar a un subalterno.

Todos quieren cruzar las puertas de la fortaleza. Entonces, todos los candidatos buscan una cita, la posibilidad de poder demostrar en una entrevista sus conocimientos y así acrecentar su autoestima. El que otra persona demuestre interés y decida concedernos parte de su tiempo, más allá que finalmente se obtenga un contrato, hace que el candidato se sienta reconocido.

El CV es una carta de presentación parcial. Se trata de un mensaje que enviamos a un desconocido para que lo lea, con mucha suerte, en algún momento, pero que no garantiza que le llame lo suficientemente la atención para que nos conceda una entrevista.

Además, este individuo tiene sus propios prejuicios, gustos personales, que lo llevan a tomar decisiones. La experiencia profesional tiene mucho que ver en esa decisión. No obstante, esta primera etapa de selección suele ser muy subjetiva.

Si bien el CV no es más que una carta algo extensa que debe redactarse de tal forma que sea fácilmente comprendida por el lector, y que debe comprender obligatoriamente cuatro puntos:

Quién soy
Como se pueden comunicar conmigo
Qué hice
Que quiero hacer

Una manera de llamar la atención del reclutador es a través de un buen diseño del CV, no obstante, puede ser que el reclutador valore los diseños o puede que simplemente no le interese.

En Internet encontramos varios modelos de presentación de CV pero antes del auge de la informática se confeccionaban a mano o por medio de la máquina de escribir. En ese momento se utilizaba una gran variedad de papeles texturados e incluso impregnados de perfumes.

En los 90 varias consultoras prestigiosas cobraban más de 50 dólares por confeccionar el CV. Los consumidores de este producto eran una gran cantidad de personas que carecían de trabajo, muchos de ellos con muchos años de experiencia, y que ya no recordaban cómo confeccionar un CV, quizá, porque desde jóvenes habían trabajado en el mismo lugar. Pero a pesar de su precaria situación económica, invierten sus fondos personales escasos en esta carta mágica que les permitirá, según infieren, encontrar un trabajo.

Aún hoy se piensa que es la mejor manera de presentación para solicitar un empleo, no obstante , no resulta tan efectiva, ya que so siempre el candidato tiene la posibilidad de llegar a una entrevista.

Fuente: Consultora de Ciencias de la Información

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BiblioEl pueblecito de Hay-on-Wye se encuentra en Powys, Gales, a orillas del río Wye, justo en la frontera con el condado inglés de Herefordshire. Hasta hace medio siglo era un lugar tranquilo de la campiña galesa, con apenas 1.800 habitantes, frecuentado casi únicamente por caminantes y excursionistas que visitaban el cercano Parque Nacional de Brecon Beacons. Sin embargo, un buen día todo esto cambió.

En 1961, Richard Booth, licenciado de Oxford, decidió regresar a la región de sus antepasados para montar una librería de segunda mano y recaló en Hay-on-Wye. Comenzó a rehabilitar varias casas abandonadas y pronto a su primera librería, instalada en la estación de bomberos, se sumó otro par. Los parroquianos observaban toda aquella actividad libresca con desconfianza y pronosticaron que los negocios de Booth no durarían mucho tiempo. Al fin y al cabo, nadie leía ni compraba libros en Hay-on-Wye.

El señor Booth, ignorando los vaticinios de sus vecinos, recorría el país comprando bibliotecas e iba acumulando volúmenes y volúmenes en los estantes de sus librerías. Y su esfuerzo no fue en vano. Pronto empezó a conocerse su actividad, los primeros curiosos se dejaron caer por allí y al final otros libreros vieron la oportunidad de su vida estableciendo una librería en el pequeño pueblo galés. El primer triunfo llegó en los años setenta: a Hay-on-Wye se le otorgó la denominación de Pueblo del Libro.

El 1 de abril de 1977, Richard Booth proclamó Hay-on-Wye reino autónomo y se erigió en el monarca del nuevo estado como Richard Coeur de Livre (Ricardo Corazón de Libro). Nombró primer ministro a su caballo. Booth acababa de adquirir el destartalado castillo de la localidad y convocó allí a la prensa para comunicarles que el pueblo se separaba de las Islas Británicas. La autoridades le replicaron que eso era imposible, dado que Hay-on-Wye formaba parte de Reino Unido. El señor Booth, entusiasmado con el alcance que se estaba dando a la noticia y la publicidad que estaba consiguiendo, replicó a su vez que Hay no formaba parte de nada, puesto que estaba en tierra de nadie entre Gales e Inglaterra. Poco después instauró la Casa de los Lores de Hay y nombró 21 pares hereditarios para su reino.

En 1988 comenzó a celebrarse en Hay un festival literario patrocinado por el periódico The Guardian. Fue un éxito rotundo y supuso la consolidación de su título como Pueblo del Libro.

Richard Booth tiene dos librerías: la que lleva su nombre y la que está instalada en el castillo, Hay Castle Bookshop, que funciona también como alojamiento. En el jardín hay unas estanterías llamadas honesty boxes: se cogen los libros de ellas y se deposita la voluntad en una especie de huchas que se vacían diariamente. En cualquiera de las dos librerías el visitante se puede topar con el señor Booth: un excéntrico caballero alto y con bastón que suele merodear frecuentemente por las propiedades de su reino.

Fuente: Libros para la paz

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La biblioteca universitaria es un centro de recursos para el aprendizaje, la docencia, la investigación y las actividades relacionadas con el funcionamiento y la gestión de la universidad. Para ello debe asumir los cambios que afectan a la universidad y a la sociedad en general e incorporarlos a su desarrollo, a sus estrategias de gestión y a sus servicios.

Desde hace ya poco más de 30 años las bibliotecas universitarias emplean las nuevas tecnologías para brindar servicios de calidad a sus usuarios. Podemos afirmar que las bibliotecas universitarias siempre han estado en la vanguardia de la aplicación de las novedades tecnológicas a sus servicios. Esto ha llevado a los bibliotecarios a repensar sus servicios, su modelo y sus métodos de gestión, así como el compromiso ético que la sustenta y guía.

Las innovaciones tecnológicas hacen pie en las bibliotecas universitarias, lo que indudablemente, pone en jaque su presupuesto. Para poder brindar servicios adecuados tiene que invertir fondos que antes utilizaba en la adquisición de otros recursos.

Para enfrentar todos estos cambios de su entorno, se han tratado de adaptar organizándose en consorcios, que les permite adquirir los materiales digitales necesarios que le demanda la comunidad académica.

No obstante, las bibliotecas universitarias se han sumado a la progresiva digitalización de todos los trabajos y materiales que se emplean en la comunidad educativa y que la misma universidad genera, como por ejemplo las tesis doctorales, el material que diseñan los profesores para dar clases, etc.

Además, las bibliotecas universitarias proveen a sus usuarios servicios a los que puede acceder desde su hogar. Bases de datos académicas (tanto de revistas como de libros digitales), repositorio institucional, el usuario solo debe emplear su clave de acceso y así acceder al material de su elección.

Lo bueno es que hoy las bibliotecas universitarias pueden ofrecer a sus usuarios acceso a todos los recursos que posee o contrata desde un solo punto de consulta. La biblioteca universitaria, entonces, es consciente del cambio funcional y de la adaptación que debe realizar en sus servicios para responder a la renovación pedagógica que supone el cambio del modelo educativo que pone acento en el aprendizaje de los estudiantes.

La tecnología es la que marca el desarrollo de este tipo de bibliotecas. Deben estar siempre en la vanguardia ya que en el ámbito universitario se forman los futuros profesionales, se realizan investigaciones, algunas de ellas se pueden implementar de inmediato, otras, deberán perfeccionarse para llevarse a la práctica.

Tanto los investigadores como los docentes necesitan estar informados de todo lo nuevo que surge en su disciplina, y es, justamente, el material digital, el que les permite actualizarse, por eso, las bibliotecas universitarias son esenciales para que las universidades cumplan su objetivo de formación e investigación. Esta ha sido y debe seguir siendo su misión prioritaria.

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Muchas veces los ambientes de trabajo son tóxicos y destructivos; no obstante, probablemente no podemos dejar ese trabajo sin más, a no ser que contemos con una buena cantidad de ahorros, como para tomar un par de meses de descanso para buscar un nuevo trabajo.

A pesar de haber tomado la decisión de irse de ese trabajo, indudablemente, deberemos continuar en ese puesto de trabajo durante un tiempo. Por eso, lo más conveniente es aprender a manejar la situación para que no nos afecte demasiado.

Los ambientes de trabajo destructivos tienen algunas características en común:

Un jefe incompetente y abusivo que exige a su personal realizar tareas fuera de su competencia profesional. Los trata de manera injusta y humillante.
Compañeros de trabajo que no comunican la información necesaria para efectuar la tarea encomendada, no realizan su propio trabajo lo que nos perjudica, y que comúnmente esparcen rumores sobre nuestra vida personal y/o profesional.
Carga de trabajo excesiva, se pide demasiado respecto al sueldo asignado, provocando estrés y malhumor constante.

Antes de que la sangre llegue al río es necesario idear una buena estrategia para auto protegernos, para ello tenemos que:

Establecer una meta, o sea, poner en claro lo que queremos hacer: ¿buscaremos un nuevo empleo o aprenderemos a llevar de manera adecuada esta situación?

Por otro lado, hay que tener presente que sólo podemos controlar nuestras actitudes y emociones, no las de los demás. Teniendo esto en cuenta, lo único que podemos hacer es concentrarnos en nuestras propias posibilidades y actos. Nuestro jefe nos puede decirte que nuestro trabajo deja mucho que desear, y nosotros podemos creer o no lo que nos dice. Nuestros compañeros de trabajo pueden difundir varios rumores y podemos o no contestarlos. Si no nos brindan información suficiente para realizar nuestro trabajo podemos obtenerla por otra fuente. Entonces, cada problema tiene siempre una solución, a veces es bueno consultar sobre la misma con amigos y familiares, el aislarse en estas situaciones no resulta adecuado.

Algo que no debemos hacer es caer en la espiral de hacerle algo a alguien por qué ese alguien nos hizo algo. La venganza no resulta un medio conveniente en el trabajo. Quizá, si tratamos a esa persona como si fuera un buen jefe o un buen compañero lograríamos mejores resultados.

Si el trabajo nos genera mucho estrés debemos tomar las medidas necesarias para conseguir un verdadero equilibrio que nos permita recuperar fuerzas, desconectarnos y disfrutar el día cuando lleguemos a casa.

Una buena idea es practicar algún deporte, ir al gimnasio, practicar yoga, tener un hobbies, realizar actividades recreativas, juntarnos con amigos, salir con la pareja, dedicar parte del tiempo a los hijos, escuchar música, ver películas, leer un libro, etc.

Hay muchas cosas que podemos hacer para relajarnos, pero sobre todo, para conservar nuestra paz mental, es necesario dejar los problemas del trabajo en el trabajo, y darles su justa importancia.

Fuente: Consultora de Ciencias de la Información

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