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Archive for 12/05/11


Equipo de CCINFO

El mundo de las Ciencias de la Información se ha transformado de manera que se convirtió en un escenario competitivo, de ahí que el profesional intente dar lo mejor de sí en cada momento. Sin embargo, ese grado de exigencias junto con las expectativas del profesional puede generar diversos sentimientos como angustia, frustración y otras que resultan difíciles de sobrellevar.

Un buen trabajo es aquel en el que el profesional se siente motivado e identificado con la actividad que realiza, sumado a eso, percibe un buen salario. Diariamente, se observan profesionales que a pesar de percibir un buen sueldo y disfrutar de un clima de trabajo satisfactorio ya no están entusiasmados ni tienen interés en su trabajo.

¿Qué ocurrió? Esta situación puede ocurrir por varios motivos:

Mucha carga laboral.
Falta de reconocimiento.
Desmotivación.
Desconocimiento de la misión, visión y objetivos.
Falta de incentivos.
Salario bajo.
Mucho potencial y pocas oportunidades de demostrarlo.

Más allá de estas u otras causas que provoquen la sensación de frustración el profesional ha pasado por distintas etapas que le causan un gran malestar:

Luna de miel: el profesional se siente satisfecho con su trabajo, se identifica con la Unidad de Información y con los objetivos que persigue.

Desilusión: la felicidad no dura mucho tiempo, el profesional comienza a darse cuenta que sus expectativas no se cumplirán.

Enfado: el individuo está cansado, irritado de manera continua.

Frustración: el individuo carece de entusiasmo, le cuesta presentarse a su trabajo y baja considerablemente su rendimiento.

Rendición: el individuo considera que todo es una pérdida de tiempo y desea abandonar su trabajo.

Cualquier profesional puede verse invadido por esto sentimiento y desanimarse con gran facilidad. A veces la edad es un factor desencadenante, entre los 30 y 40 años el profesional puede sentirse en su trabajo, pero a partir de los 40 años entra en un pozo depresivo y lo alcanza la frustración.

En estos casos es muy bueno identificar la causa del problema y analizar lo que le ocurre. Claro que todo ello deberá hacerlo mientras trabaja. Tendrá que interrogarse a sí mismo sobre distintos aspectos del entorno, sus necesidades reales, su ritmo de vida, que perspectivas observa en su futuro.

También tiene que organizarse y establecer prioridades profesionales y personales. Aprender a delegar actividades tanto en el mundo laboral como en el personal, no asumir toda la carga.

Las Instituciones prefieren profesionales capaces de solucionar problemas, aportar ideas, crear climas laborales agradables y altamente positivos para desarrollar las actividades. Para evitar esas sensaciones que nos agobian y no nos permiten desarrollarnos profesionalmente, es indispensable mantener un diálogo fluido con nuestros superiores para entender que es lo que se espera de nosotros así como expresar que esperamos de la Institución. El diálogo es el camino adecuado para solucionar conflictos.

Fuente: Consultora de Ciencias de la Información

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